Quemándome cólmeme tu sol
si caigo entero a tus manos.
O ande tu boca a mi boca
y sea una la saliva aún.
Con no molestar, no tenés nombre.
Dejándome ciego, con asombro.
Para leer tu cuerpo...
El beso corre como suave final.
Jaén, 16.4.11